"... apasionados de la palabra, de los sentimientos... De todo aquello que hace que la vida sea mejor. Con gusto mediador"
Hola:
Somos Sebastián García y Carmen Sánchez, y en esta segunda etapa de nuestras vidas surge la idea de crear "Con Actitud y Media". Psicólogo y abogada que tienen como nexo en común la pasión por la mediación, la ilusión de hacer que la vida sea mejor con la palabra y la cultura del acuerdo.
Este es nuestro momento de "desaprender para aprender", como tantas veces nos ha dicho nuestro querido Javier Alés Sioli, y nos encantaría compartirlo con todos vosotros, con toda la ilusión del mundo. Intentaremos desde una frase diaria, comentar, contar... reflexionar en definitiva para hacer que "cada día cuente". Contaros también nuestros logros y nuestros avatares. Os esperamos.

martes, 23 de enero de 2018

Perdiendo los papeles.

23 de enero de 2018
Perdiendo los papeles.





¿En qué consiste la normalidad?, ¿cuándo podemos decir que una cosa es lo normal?
La normalidad de un comportamiento está vinculada a la conducta de un sujeto que no muestra diferencias significativas respecto a la conducta del resto de una comunidad.
Hoy en día hay cosas que se ven con cierta normalidad porque se convierten en conductas repetitivas y realizadas por grandes grupos de personas, aunque esos hechos "normales" sean por ejemplo insanos e incívicos. Hablo de la normalidad con la que vemos a los menores bebiendo alcohol en la calle, o tirados por los suelos, o dejando las basuras por donde quieran que formen las botellonas.
¿Todo esto a qué nos sigue llevando a ver con normalidad?
A  que cuando vayan creciendo se conviertan en tiranos y mal contesten e incluso se vean en el derecho  de denunciar a sus padres si estos le dan una bofetada.
En fin......así podría seguir enumerando cosas que llamamos "normales" pero que no lo deberían ser.
Toda esta reflexión me lleva a pensar en que a base de hacer una conducta repetitiva y apoyada por un grupo de personas se va normalizando aunque sean delictivas o amorales o no tengan ningún sentido.
Y a pesar de ver que todo esto pasa a nuestro alrededor, tampoco me gusta generalizar. 
Ni todos los jóvenes son de botellonas, ni todos los padre son de los que se dejan  amedrentar por ellos a la hora de educarlos, ni........, no, hay de todo.

Por eso, me gustaría decirle a la Junta de Andalucia, que antes de hacer un anuncio en detrimento de los "piropos", considerándolos como "violencia machista", defina bien lo que es un piropo.
Lo que se ve en los anuncios es otra cosa, menos un piropo (palabra o expresión de admiración, halago o elogio que se dirige a una persona).
Una cosa es la palabra grosera que te pueda vociferar un inculto moral, el agravio o acoso al que te pueda someter los hechos de un descerebrado, y otra muy distinta es la palabra o frase que alguien, con la intención de alabarte, pueda decirte al verte por la calle.
No queramos demonizar a los hombres queriendo hacernos ver que todo es lo mismo. Ni todos son como los pintan en los anuncios ni todos van con esas intenciones. 
El miedo que me da es que terminemos viendo como "normal" que todo lo que un hombre nos pueda decir se convierta en un delito porque es "violencia machista".

Señores y señoras de la Junta, persigan a esos que despotrican e insultan, a aquellos que arremeten contra las mujeres con intenciones maliciosas, pero no metan a todos en un mismo saco.
Estamos perdiendo los papeles, y lo malo es que con la repetición de los hechos, a base de anuncios y prohibiciones terminamos con algo tan bonito como es la imaginación de un hombre al decir un piropo, con lo poético y lo galante.
Yo, más que prohibir, empezaría con educar. Educar en respeto. Ahí está el quid de la cuestión.

Buena semana, y por favor que se sigan los hombres atreviendo a decir piropos a las mujeres, y si es posible a algunas de las que están en la Junta, a ver si aprenden a distinguir una cosa de la otra. A lo mejor es que no han recibido uno en su vida, y.... ¡lo mismo terminan gustándoles!

lunes, 15 de enero de 2018

Los Globos de Oro más negros.

15 de enero de 2018
Los Globos de Oro más negros. 




Los Globos de Oro son aquellos premios que concede la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood y ya van  por la 75 edición.
Tengo que decir que me encanta verlo con una de mis hijas, Andrea, y en especial, como hacemos con otros, como los Goya o los Oscar, por ver a las actrices y sus trajes y maquillajes por la alfombra roja.
Sin embargo esta vez no fue eso lo que más me atrajo, si no la llamada que habían estado haciendo más de 300 personalidades  de Hollywood para acabar con el acoso sexual.
Decidieron ir todos de negro y elegir un eslogan "Time´s Up", lo que se podría traducir como "Ahora es el momento" o "Se acabó".
Desde el presentador, hombre, que no paró de meter "cuñas críticas" con algo de sorna,  sobre el acoso y sus acosadores, como los discursos de varias de sus homenajeadas, Oprah Winfrey, Meryl Streep.....me parecieron fabulosos. Y no ya por su contenido en si, si no por la naturalidad y libertad que parecía vivirse en todo el recinto, y la unión que se veía entre ell@s.
Pero como siempre, en todo o casi todo, hay dos caras de la moneda, y ni todo es blanco ni todo es negro.
Ya hace tiempo escribí un artículo "El piropo" donde me manifestaba totalmente a favor de él, tal como se entiende su significado, "palabra o expresión de admiración, halago o elogio que se dirige a una persona". No veo nada malo el que alguien por la calle te pueda decir "guapa", o vuelva la cabeza para mirarte, siempre que no haya nada ofensivo en ello y a ti no te haga sentir mal.Tampoco veo nada malo en la caballerosidad o la galantería, con la que estamos, por desgracia, acabando.
Las generalidades no llevan nunca a buen puerto, y denunciar cualquier tipo de comentario o atisbo de actuación por el simple hecho de provenir de un hombre, me parece ofensivo.
También he defendido en otras ocasiones a las feministas que decidieron dedicar sus vidas para que hoy en día podamos disfrutar de muchos de los derechos que antes se nos negaban, pero no a las que en la actualidad se hacen llamar como tal, y tachan todo lo que provenga del sexo masculino o de su género como un agravio a la mujer. Me parece que es nefasto para las propias mujeres.
Igualmente digo, que en muchas ocasiones las propias enemigas de las mujeres son las propias mujeres. Somos en numerosas ocasiones crueles, envidiosas, rivales.....contra las que solamente intentan ser, eso, mujeres, femeninas.
Si hay dos géneros, femenino y masculino, hay que partir de la premisa de que tenemos cosas diferentes, ni mejores ni peores, solo distintas, y ¡viva la diferencia!
Sin embargo, a la hora de trabajar, haciendo un hombre y una mujer el mismo desempeño, ¿por qué uno gana más que la otra? o ¿por qué mayoritariamente son siempre hombres los que están en los puestos de poder, hasta en trabajos que podríamos decir que son "propios de mujeres", como cocineros, costureros, peluqueros....?
Eso es lo importante. A eso es a lo que nos tendríamos que dedicar. Eso es lo que tendríamos que exterminar. La discriminación, ya sea del tipo que sea, y el acoso sexual al que puede ser sometida una mujer por aquel que ejerce un cargo superior.
Mentalizarnos las mujeres que la única forma de ser libres es denunciar aquellos casos que sean así, y dejarnos de tantas tonterías de género masculino y femenino que tanto tiempo nos hace perder y tanto dinero también.
Hay que educar en la diversidad, tanto de sexo, como de razas, de religiones......y aprender a respetar al diferente, porque en definitiva cada uno es un ser único.
Orgullosa de ser mujer, y no intentar emular a los hombres, ser femenina y tener aquellas virtudes y defectos propios de mi género. Pero, el respeto hacia uno mismo es lo que debería de hacer que nadie, ni hombre ni mujer, dejara que por poder o superioridad se la pueda vejar.
Buena semana a tod@s, y si no habéis visto la gala, seguro que si le echáis un vistazo os gustará. Termino con algo que me mandó un amiga: "Es fácil reconocer a las mujeres fuertes, son las que se construyen unas a otras en lugar de destruirse entre ellas".

viernes, 29 de diciembre de 2017

Finiquitando otro año.

29 de diciembre de 2017
Finiquitando otro año.




Parece mentira que siempre por estas fechas me ponga melancólica porque se acaba un año y empieza otro. Es una tontería, ya lo se, porque es ley de vida, y que tampoco pasa nada de un día para otro, pero me pasa.
Son días de querer terminar todo lo que te queda por hacer para empezar el año limpio, sin atrasos, sin cosas pendientes que te hagan entorpecer el año que comienza.
Son días también de hacer propósitos, balances, de echar la vista atrás y sobre todo hacia adelante. En fin, días de "limpieza emocional".
El último día del año parece que queremos cambiar aquello que no nos fue bien y pensar en cómo podríamos hacer las cosas el año que entra para mejorar todo lo que sea mejorable.
Parece como si hiciera un feng shui en mi vida, pero lo quisiera hacer en un día todo. Después te das cuenta de que eso es imposible y que la vida sigue igual el día uno de enero, y que cada día se hacen nuevos propósitos, y que vuelves a caer en lo mismo, y que intentas mejorar .......

Este año va a ser diferente. No voy a hacer propósito alguno, no me va a dar pena de que se vaya este año, que ha tenido de todo, cosas muy buenas y otras no tanto, y voy a pensar que el día uno de enero es como cualquier otro día, en el que se van a presentar nuevas oportunidades que hay que saber aprovechar.
Al igual que el Dios Jano, al que Julio César en el calendario juliano le dedicó el día 1 de enero, intentaré tener dos caras. Una mirando hacia atrás, en la que solo tendré presente aquellas cosas buenas que me han sucedido, y otra mirando hacia adelante, con optimismo, ilusión, ganas de vivir nuevas experiencias, y sobre todo sabiendo que como humana que soy volveré a caer en muchas cosas que me propuse algún día no caer.
Lo único que le pido al 2018 es seguir aquí para  seguir cumpliendo años, y que me sigan rodeando aquellos a los que quiero. Tener salud para disfrutar de la vida, e ilusión por vivir.

Feliz año nuevo a todos, os deseo lo mejor, y termino con una frase de Bob Dylan: "Ayer es solo un recuerdo, mañana nunca es lo que se supone que es".

martes, 19 de diciembre de 2017

Con sangre en las venas.

19 de diciembre de 2017
Con sangre en las venas.




Una de las expresiones que suelo usar es la de “si me pinchan también sangro”, refiriéndome que también me hacen daño las cosas como a cualquier otro, aunque me aguante o no de a entender que me duelen.
Con este comienzo quiero recordarle a todo el mundo que todos tenemos sangre en las venas. Sangre que se va renovando y que aunque nos quiten una poquita varias veces al año no nos pasa nada, incluso es beneficioso.

Leyendo un artículo sobre el tema de las donaciones sentí la necesidad de escribir sobre ello, y trasladar al que me lea la necesidad de donar sangre.

Voy a ser sincera y decir que no he donado sangre nunca, una vez me dijeron que no podía y ya no me he vuelto a preocupar. Soy donante de todos mis órganos pero esto en particular era algo que tenía pendiente, y de ahora no pasa que me empiece a preocupar y a ocupar de ello.
Es un acto altruista, pero es conveniente saber que 9 de cada 10 personas la necesitarán  en cualquier momento de su vida.
Solo hace falta ganas de ayudar, pesar más de 50 kg, ser mayor de edad y poco más.
Se dice que donar sangre es donar vida, y es verdad. Las transfusiones no solo forman parte del tratamiento de determinadas enfermedades, sino también ayudan a salvar vidas en situaciones médicas de extrema gravedad, y un caso que tenemos casi a diario es el de hemorragias por accidentes de tráfico. ¿Y quién está libre de ello?
Para aquellos más remolones o "menos altruistas", decirles que además de salvar vidas, la donación de sangre puede traer muchos beneficios a la salud del donante, entre ellos: rejuvenece el organismo, equilibra los niveles de hierro, bueno para el corazón y las venas, beneficiando a todo el aparato circulatorio......
¿Quién da más?
Ya no tenemos excusa, y yo la primera. A ver como estoy de tensión arterial, porque mi problema es que la tengo muy baja. ¡Será lo único que tengo bajo!

Buen comienzo de semana, a unos días de la Noche Buena, y como decía John Maxwell, "nos ganamos la vida con lo que recibimos pero hacemos la vida con lo que damos...."

viernes, 1 de diciembre de 2017

¿Eres un Dunning Kruger?

1 de diciembre de 2017
¿Eres un Dunning Kruger? 



No se realmente si se puede hacer así la pregunta, o estaría mejor dicho, ¿tienes el síndrome Dunning Kruger?
¿Os ha pasado alguna vez que preparando un examen mientras más estudiabas y repasabas, menos creías saber? Pues este síndrome es al contrario, cuanto menos saben más creen saber.
Es un efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una distorsión, juicio inexacto, interpretación ilógica, o lo que se llama en términos generales irracionalidad......, lo que viene siendo un sesgo cognitivo.
Según éste, las personas con menos capacidades y conocimientos tienden a sobrestimar esas mismas capacidades y conocimientos.
¿Conocéis a alguien así? A muchas, ¿no?
No hay tertulia en radio y televisión e incluso en algunas de amigos y compañeros que no broten como las setas.
Son personas que opinan sobre todos los temas sin tener idea de nada pero creyendo que saben más que los demás.
El caso es que, en más de una ocasión, te hacen sentir como si fueras un inculto o un ignorante, ya que dan su opinión como si fueran verdades absolutas e imponiendo sus ideas a todo el que lo escucha.
En las distancias cortas, más de una vez, me han dado envidia, ya que parecen tan seguros de si mismo que te hacen pensar que son los más ilustrados,y con una autoestima altísima por la seguridad con la que hablan. Después te das cuenta de su incompetencia y desconocimiento ,y de lo poco conscientes que son de ellas.
Lo bueno de este síndrome es que va desapareciendo a medida que la persona que lo padece va adquiriendo mayores conocimientos y capacidades.
De ahora en adelante, cuando no sepamos de algún tema, no nos sentiremos culpables o inferiores, puesto que de todo no se puede saber ni opinar. Mejor escuchar y aprender, y si son ellos los que hablan, dejarlos y mantener la calma.
Yo prefiero a los que como Sócrates dicen: "solo se que no se nada", de esos son de los que tenemos que fiarnos.



Buena semana, ya diciembre,  y recordad que las personas inteligentes son las más inseguras y dubitativas, mientras que las necias son las más firmes y vociferantes.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Tenemos que ser como la mujer del César.

24 de noviembre de 2017
Tenemos que ser como la mujer del César.


Las mujeres además de las "taitantas" cosas que tenemos que hacer mejor que los hombres, tanto en el trabajo, como a nivel personal, tenemos también que ser "como la mujer del César".
Según cuenta Plutarco, un patricio romano dueño de una gran fortuna estaba enamorado de Pompeya, la mujer de Julio César. Tan enamorado estaba que durante la fiesta de la Buena Diosa, a la que solo podían asistir las mujeres,entró disfrazado de ejecutante de lira, pero fue descubierto, apresado y condenado por la doble acusación de engaño y sacrilegio. Por este hecho, César reprobó a Pompeya a pesar de estar seguro de que ella no había cometido ningún hecho indecoroso y no le había sido infiel, pero afirmando que no bastaba que la mujer del César sea honesta, también tenía que parecerlo.
¡Estamos en el siglo XXI y seguimos así!

¿Por qué cuando una mujer es víctima de algo tiene que seguir toda su vida siendo víctima? ¿No tiene derecho a rehacer su vida, a querer salir del pozo en el que la han metido, a seguir viviendo? ¿Por qué se convierte a la víctima en la razón del delito que ha padecido?
¿El dolor se puede medir por las apariencias? 
Una mujer es violada por cinco "hombres" en un portal,  y después abandonada en la calle y tirada como una bolsa de basura. La víctima denuncia los hechos. Se encuentran a los "supuestos" violadores, y entonces empieza la segunda parte de la humillación para la víctima.
"Es que la chica iba de alcohol hasta arriba, es que llevaba una ropa, es que era provocativa y lo más seguro es que ella quisiera, aunque no lo dijera explícitamente seguro que le iba la marcha.....y es que además días después de lo sucedido se estaba tomando una copa con unos amigos en un bar".
Yo me pregunto, sin entrar en el fondo del asunto, puesto que se está juzgando, ¿alguien ha valorado la actitud de los cinco cafres? Si iban bebidos (que en este caso sería una atenuante); si moralmente es lícito hacerle eso a una chica de 18 años entre cinco, aún en el supuesto de que hubiera sido consentido; que no declararan ni ante la policía ni ante el juez (algo que cualquiera que fuera inocente hubiera hecho); que siguieran con la juerga; que subieran un vídeo con la grabación de la violación; que se denominen "la manada".....

No, estoy segura que nadie tiene eso en cuenta a la hora de valorar este hecho, pero sí lo hacemos con la víctima.
Pena me da que alguien por el hecho de no aparentar dolor creamos que no lo siente. Aunque una persona sea fuerte, como yo suelo decir, si se la pincha sangra como todo el mundo. Pero vivimos en una sociedad anquilosada en la edad media, donde las apariencias mandan.
Y de todo esto, a lo mejor, la culpa la tiene César al haber dicho lo que dijo en su momento, y que sea solo la mujer del César la que tenga que parecer y no solo ser.
Se me antoja que lo extrapolemos al hombre, ¿qué parecen esta partida de canallas, esta manada?
Juzguemos solo eso, a ver que saldría en el veredicto.
No me gustaría estar en la piel del juez y por supuesto menos en la de los abogados defensores, pero a todos les recordaría que tienen madre, algunos tendrán hermanas y mujeres, que las pongan en el lugar de esta chica y después valoren.


Buen fin de semana, y la frase que dejo es:"Si el hombre procurase ser tan bueno como procura parecerlo, conseguiría su objetivo".


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Por ella y para ella.

15 de noviembre de 2017
Por ella y para ella.




Nunca me hubiera podido imaginar que un dolor tan grande se pudiera sentir dentro del alma. Un vacío que nadie lo podrá reemplazar. Un espacio tan especial el que ocupabas dentro de mi que por dentro me siento hueca.
Eres tan especial, tan entrañable, tan generosa, tan alegre......que el no tenerte cerca me duele.
Siempre estás con una sonrisa en la boca, algo que decir o contar. Liada en tu cocina entre fogones, y en tu cuarto de la costura entre telas. Cogiendo el coche para cualquier recado, porque tus pies te jugaban malas pasadas, pero tu cabeza.......¡que un día te va a salir humo de ella por tanto como la utilizas!
No eres callejera, más bien casera, y eso hizo que todos los que te rodeamos sintiéramos la necesidad de ir a verte. Allí nos juntamos "el ciento y la madre", y nunca mejor dicho. Unos para que le resolvieras algún problema, otros por el simple placer de tu compañía, y todos por tener un ratito a solas contigo, que era difícil de conseguir porque al momento llegaba otro, ¡y que coraje daba!
Eres la única que has conseguido que nos guste estar juntos, que buscáramos la mínima oportunidad para organizar una comida o lo que fuera con tal de estar contigo.

Tus nietos buscaron su momento de gloria todos los jueves, y allí, sin faltar ni una vez, esperaban con ansiedad tus deliciosos platos, intentando siempre complacerlos a todos. Más de un sábado, tu casa se convertía en centro de reunión para cenar contigo, lo que a ti te llenaba de gozo, y en un momento recomponías una mesa que ni la del mejor restaurante.
"La Copla", el programa de los gordos, Juan y Medio.....al final nos terminaron gustando, y ¿ahora?
Reconstruiste una casa en el pueblo de papá para que todos, que somos muchos, pudiéramos estar juntos y tener un sitio donde poder reunirnos. La disfrutaste como una niña, pero el trabajo que hiciste nunca te lo agradeceremos lo suficiente. Gracias, gracias por eso.
Te podría seguir diciento cosas que tú ya sabes, pero no terminaría nunca.
Lo mejor de todo, el gran legado que nos has dejado, a nosotros mismos. No te preocupes que seguiremos tal como tú deseabas, unidos, cuidándonos los unos a los otros. Y no te hablo solo de tus cinco hijos y nietos, si no también de tus yernos y nueras, que te adoran, ¡y mira que eso es difícil!
Siempre estarás dentro de mi, siempre. Y con esto que ha pasado, yo que siempre intento buscar lo bueno de lo menos bueno, has conseguido que quiera ser mejor persona, para que algún día digan todas esas cosas tan buenas que me están diciendo de tí, ¡me has puesto el listón muy alto, lo se!

Aprovecho para dar las gracias a todos los que nos habéis acompañado durante todo este tiempo, algunos durante casi toda la vida, y otros en estos últimos momentos, gracias de corazón.
Hoy, a los que me soléis dejar comentarios, que me encantan, os pido que lo dejemos para el próximo artículo.

Y a tí, mami, espero que estés cumpliendo tu sueño, el que no pudiste cumplir aquí, ver a tu querido papa Juan Pablo II, ¡que lo tenías cansaito de tanto pedirle cosas! Te quiero.